LA EXPERIENCIA

Técnicos y monitores de la más alta cualificación, instalaciones incomparables, el clima idóneo para la práctica del deporte durante el período estival, un entorno en el que se funden fútbol y naturaleza, el continuo ánimo de superación y evolución... Estas son algunas de las piezas básicas sobre las que se sustenta el Campus de Mareo, que alcanza su vigésimocuarta edición, reconocido frente a cuantos se celebran en el ámbito internacional.

No es casualidad que, año tras año, más de setecientos chicos de todas las comunidades autónomas de España, de otros países e incluso de otros continentes, se den cita en la Escuela de Fútbol de Mareo. Es la pasión que los chicos viven por el balón, pero no hubiera sido posible lograr un Campus de Verano de primera línea y tan enriquecedor de no haberse creado un marco ideal en el que la amistad entre los chavales se sitúa también en un primer plano, al punto de que se crean vínculos que luego permanecen imborrables entre los muchachos.

La cita siempre vuelve a ser para el próximo año, como lo evidencia que la mayoría de los jóvenes regresan a la edición siguiente. Algunos de ellos, incluso, fichan por los equipos inferiores del Real Sporting, tras las huellas de internacionales como Quini, Joaquín, Eloy, Ablanedo, Luis Enrique, Manjarín, Abelardo, Villa...

Mareo es el paraíso del fútbol y su Campus de Verano, una dimensión especial para disfrutar al máximo del deporte en el ámbito de la naturaleza y la convivencia con jóvenes de diversas latitudes.